sábado, 29 de septiembre de 2007

geoformas (venezolanas part I)

La extensa planicie llanera:
La planicie llanera es el territorio que abarca más superficie del país. Ocupa aproximadamente entre el 20 y el 50 por ciento de los estados Cojedes, Portuguesa, Barinas, Guárico, Anzoátegui y Monagas, alrededor del 70 por ciento del estado apure.
La percepción de las tierras planas también se da en el Alto Llano. Sus desniveles, observados dentro del contexto general del espacio circundante no interfieren para que la percepción del paisaje pueda apreciarse como una superficie aparentemente plana.

Suelo de vegas y planicies

En las vegas y terrazas de los estrechos valles que seleccionan las mesetas, las condiciones edáficas e hídricas son muy diferentes a la de estas. Predominan los suelos de texturas finas (arenas, arcillas y limos) en condiciones favorables para la retención de humedad. Además poseen, niveles freáticos de mayor altura que los mesetarios. Estos factores hacen posible la presencia de arboles siempre verdes, que forman estrechas franjas boscosas a lo largo de los causes fluviales. Estas formaciones reciben el nombre de “Bosques de galería”, en los valles la calidad de los suelos es muy variable, ya que en principio los derivados de los sedimentos montañosos proporcionan fertilidad al terreno; en cambio; los formados a expensas de materiales procedentes de esas mesetas no tienen esa característica en las vegas aparecen suelos poco evolucionados (entisoles), y en las terrazas, suelos de incipiente o mediano desarrollo (entisoles y alfisoles)
En las planicies a pesar de la relativa uniformidad topográfica, el hecho de ser tierras inundables o estar exentas de inundaciones; y el hecho de ser de drenaje bueno o malo, imponen diferencias esenciales en la distribución de la cobertura vegetal natural. Así, los esteros y bajíos de origen fluvial se caracterizan por estar formados por suelos arcillosos-limosos de mal drenaje y elevado nivel freático durante la sequia. Son suelos poco desarrollados e hidromórficos que permanecen anegados durante varios meses. Este conjunto de factores, que impiden el desarrollo de la vegetación arbórea, aunque en algunos sectores aparezcan arbustos resistentes a las limitaciones hídricas y edificas, facilita el crecimiento de pastizales a medida que las tierras van emergiendo de las aguas. Dichos pastizales son considerados de mejor calidad que los de la meseta y tienen la propiedad de proliferar cuando se dan periodos de escases en los terrenos altos de las mesetas y bancos. Así, en ciertos bajíos y esteros existe abundancia de pasto cuando en el resto de la región hay diferencia o ausencia total de ellos. Su existencia es de vital importancia en la economía pastoril extensiva que aun se practica en varios sectores del llano, puesto que a ellos recurren los rebaños vacunos en la época de sequía, cuando en el resto de la región escasean los pastos.



Bancos, médanos y piedemonte
A diferencia de los bajíos y esteros, en los bancos predominan suelos francos, francoarenosos y francolimosos, es decir, suelos con buenas proporciones de arena limo y arcilla aunque en algunos sectores las proporciones de arena y limo son ligeramente mayores. El drenaje interno es de bueno a moderado, los niveles freáticos son más bajos que en los bajíos y estéreos y, con respecto a las inundaciones, los bancos de mayor altura están exentos y los más bajos se ven medianamente afectados. Las condiciones son favorables para el desarrollo de las formaciones arbóreas, que se presentan como grupos de arboles aislados entre pastizales.
En los bancos fluviales no inundables se suelen sembrar productos agrícolas al inicio de las precipitaciones. Debido a esta sincronía ente las lluvias y los cultivos, estos últimos se denominan isocrónicos pluviales, también se siembran productos agrícolas en los bancos bajos, vegas e islas emergen de las aguas, al inicio de estiaje en los que se cultivan especies tempraneras para aprovechar los nutrientes del agua edáficas dejado por la inundación. Este tipo de cultivo se llama isocrónico de estiaje.
En los médanos, o bancos medanosos, de suelos francoarenosos y arenosos de origen eólico la situación es diferente a la que se da en los bancos de origen fluvial. A través de la arena, el drenaje interno es muy rápido y por esto los suelos apenas tienen capacidad para sostener una tímida capa de vegetación, que aparece únicamente durante la estación lluviosa en forma de pastizales de baja calidad.
El piedemonte occidental llanero, formado por mesetas, terrazas, colinas y abanicos se encuentran las mejores tierras de la región por su excelente fertilidad, textura y drenaje y por no verse afectada por las inundaciones. Son territorios con abundantes formaciones boscosas y alta vocación agrícola, limitada, en parte, por la sequía.

Depresión de Barlovento

La depresión de Barlovento se presenta como una especie de cuña entre la serranía del litoral y la del interior, componentes ambas del sistema montañoso de la costa. Entre ella se formo una gran fosa tectónica a principio de Eoceno, hace unos cincuenta y cinco millones de años aproximadamente. Por entonces, el mar Caribe invadió las tierras bajas del norte del país y la fosa se convirtió en un golfo que recibió los abundantes sedimentos de los ríos Curiepe y Capaya, entre otros. Esta descarga de sedimentos y los sucesivos vantamientos epirogénicos y tectónicos que afectaron esta zona a finales de Eoceno, y que se magnificaron durante el pliopleistoceno, permitieron que el golfo fuera desapareciendo y cediendo terreno a lo que hoy conocemos como cuenca sedimentaria de Barlovento. Esta depresión limita por el norte y el oeste con la serranía del litoral, desde Cabo Codera hasta las inmediaciones del pueblo de Caucagua; al sur y sudeste, entre Caucagua y la margen izquierda del río Uchire. Con la serranía del interior y entre Uchire y Cabo Codera, con el mar Caribe. La superficie de la cuenca sedimentaria se estima entre 1.400 1.500 Km2 .

El piedemonte de ambas serranías, tanto la del litoral como la del interior, está dominado por una estrecha franja de colinas altas y bajas; entre ellas existen algunos abanicos, terrazas y conos de deyección. Se trata de un terreno medianamente accidentado. Las alturas de estas colinas (inferiores a los 100m), así como el relieve de sus conjuntos, disminuyen rápidamente hacia el este de la depresión, donde dominan el paisaje las estructuras mesetarias, de colinas anchas, onduladas o planas. Estas colinas parecen disectadas por cortos y estrechos causes coluviales, que solo llevan agua durante la estación pluvial, pero fundamentalmente por caunces cuyas aguas constantes provienen de la serranía algunos de estos ríos forman valles con amplias terrazas, como la del río Cayapa, adosada a la mesa entallada y plana de la fundación.

Terrenos más elevados

Los terrenos más elevados, con relieves más destacables y de mayor antigüedad, formados entre el Mioceno (Terciario) y el Pleistoceno (Cuaternario), se concentran en una amplia franja en el noroeste y suroeste de la cuenca y, en menor proporción, en el piedemonte de la serranía del interior. Estos terrenos se elevaron durante los últimos movimientos tectónicos que afectaron a la zona, y están formados por los sedimentos de los ríos Curiepe, Caucagua, Tuy y Guapo, que llenaron los bordes de la depresión
Por el contrario, las alturas y los relieves insignificantes de la llanura proceden de rellenos posteriores sobre zonas que nos e elevaron n su momento por carecer de sedimentos suficientes, con algunas excepciones en los vestigios más santiguos.

Sistema andino

El sistema andino, conocido también como la cordillera de Mérida, situado en la parte occidental de Venezuela, se extiende en dirección sudoeste, nordeste, entre la depresión de Táchira y las de Quibor-Barquisimeto-Carora, su longitud supera los 450 km, y su altura puede oscilar ente los 80 y 130km aproximadamente. Está delimitada casi toda su extensión por dos grandes estructuras sedimentarias: la de los Llanos y la del Lago de Maracaibo. Se originó a partir de un geosinclinal, muy alargados cuyos sedimentos fueron, plegados, levantados y modificados por metamorfismos de variada naturaleza durante el Eoceno, en la era terciaria.
El sistema andino está seleccionado n gran parte de su extensa longitud por hendiduras tectónicas relativamente angostas, que se extienden varios kilómetros al nordeste de Valera, hasta el valle del río Orope, más allá de la población de la grita, en el sudoeste, y divide al sistema en dos grandes secciones, la del norte y la del sur.
La sección norte comprende la serranía de la Culata, junto a la depresión del lago de Maracaibo, subdividida a su vez por los valles de los ríos Motatán Chama y Onope. Sus cumbres mayores son Piedras Blancas (4.640 m) y el páramo de La Negra (3.050 m)
Unos de los aspectos más destacables de la cordillera andina es la de presencia de cumbres escarpadas, como sucede en los picos más altos (Bolívar, Humboldt, etc.) y cumbres de más de 3.000 metros de altura con topografías relativamente planas como es el caso de los páramos que, además, suelen ser relativamente amplios como lo ocupados por la población de Macachíes y apartaderos. Destacas además, La Negra, Condé, Batallón, Santo Domingo, Mucubají y Zumbador.

La serranía de Perijá

La serranía de perijá es el sistema montañoso más occidental del país y limita con Colombia. Se extiende de sudoeste a nordeste con una longitud de 220km t una anchura que oscila entre los 50 y los75 km. Está constituida por cuatro serranías: Motilones, Valle Dupar, Perijá y Montes de Oca. Las tres primeras representan laderas de difícil acceso que se elevan bruscamente por las tierras bajas circundantes, producto de las abundantes fallas tectónicas y de los procesos de levantamiento y hundimiento que afectaron las serranías y las tierras planas de la depresión del lago.
La serranía de los Motilones, la más austral del conjunto está formada por una serie de cumbres que a manera de espinazo, se extiende entre el río Intermedio, al sudoeste y la cabecera del río Tucocu, afluente de Santa Rosa. Su estructura impide la presencia de valles amplios. La máxima altura que se localiza en el pico Tetaria, con 3.750m.
A partir de la cabecera del rio tocuyo el sistema montañosos se amplia y da lugar a dos grandes serranías: la de Valle Dupar, al oeste y la de Perijá al este, separadas por las depresiones del río Apón y Guasare, que drenan hacia el sur y el norte respectivamente. Entre las dos serranías se abren valles de relativa amplitud, en especial la de los ríos mencionados. En el resto, los valles son angostos y la topografía es muy escarpada debido a las abundantes fallas tectónicas, que las hacen muy parecida a la serranía de los motilones. Sus mayores alturas tanto el de Valle Dupar como en el de perijá alcanzan más de 3.000m.

Mesetas y llanuras pantanosas:

En los piedemonte de la serranía se han formado colinas, terrazas, lomos y abanicos. Los más extensos están adosados a las serranías de Motilones y Perijá, en el sector que se aproxima al sistema Lara-Falcón. En general presenta relieves que van desde los ligeramente accidentados a los muy planos y después de ellos aparecen mesetas planas y muy bajas que cubren amplísimos territorios, que al igual que el piedemonte se originaron durante el pleistoceno.
En dirección hacia la costa del lago, las mesetas declinan suevamente y los valles se extinguen cuando aparecen las llanuras eocénicas de las planicies, estas últimas son muy extensas hacia el sur, en las tierras anegadizas y pantanosas drenadas por los ríos Catatumbo, Santa Ana y Escalante. También se presentan llanuras pantanosas hacia el norte, entre las poblaciones de San Rafael del Mojan y Paraguaipoa y en menor proporción hacia el oriente, en la desembocadura de los ríos Misoa y Motatán.

El Sistema Lara-Falcón-Yaracuy y sus depresiones intramontanas
Las serranías Lara-Falcón-Yaracuy, al norte de los andes, se extiende desde la depresión de Barquisimeto-Coro, que la separa de la cordillera andina, hasta la depresión de Yaracuy, que la divide del extremo occidental de la cordillera de la costa, el sistema se prolonga por el norte hacia el mar Caribe, en términos generales es el sistema más sencillo de todas las estructuras geosinclinales del país y además sus alturas son las más bajas, la serranía se encuentra alineada en dirección este-oeste y tomas la forma de antiguos anticlinales elevados y separados entre sí por las depresiones sinclinales correspondientes. A veces también va acompañado de colinas y lomas. La serranía más septentrional es la de san luís al sur de la ciudad de coro y su cumbre más elevada es la del Pramito, en el extremo oriental con una altura de 1.600m al sur de esta serranía se encuentra la de Churuguara, delimita por el sur con el valle del rio tocuyo, cuya cumbre más elevada es Maporal, con apenas 1.152m al este de la serranía de Churuguara se extiende de este a oeste la de Buena Vista con alturas no superiores a los 1.000m más al oeste todavía, limitando ya con la depresión del lago de Maracaibo, destaca la serranía de los Jirajara o de Siruma, con las cumbres del Cerrón de 1.990m, en el extremo de la loma de caballo y el Socopo de 1571m en la parte más occidental de todo el sistema. Al sur de la serranía de Buena Vista se levanta la serranía de Baragua con alturas inferiores a los 1.000m, que delimita por el sur con la depresión de Carora
Por último, en el extremo oriental de este sistema montañoso se destaca la serranía de Aroa, la más amplia y elevada de todas con las alturas de El Tigre de 1.780m y el Pitigudo de 1.706m además de estas serranías existen otras que tienen una extensión menor, tales como Motatare y Bobare al norte de la depresión de Barquisimeto.

La depresión de Barquisimeto
En este relieve de serranías derivadas de las estructuras anticlinales separadas por sus correspondientes sinclinales se destacan una serie de depresiones, entre las cuales por s amplitud hay que mencionar la comprendida entre las serranías de san Luís y Chiriguara Por donde discurren los ríos Huegue, Remedios, Sal Luís y Pecaya; las comprendidas entre las serranías de Buena Vista y las Pequeñas alturas de los cerros Dorado y Frio hacia el norte, dominada toda su extensión por el valle de rio pedregal, y la comprendida ente las serranías de Buena vista y Baragua con el valle de rio Baragua, afluente del rio Tocuyo.
Entre las estribaciones septentrionales de la serranía de portuguesa, en la cordillera andina y los cerros del Cojo y el Gordo, con el extremo sur de los sistemas mencionados, se localiza la depresión de Barquisimeto, Vinculada a su vez a las depresiones del Tocuyo-Quibor-Carora y la gran fosa tectónica Turbio-Yaracuy con las cuales se comunica sin impedimento alguno. Dicha depresión posee una superficie de unos 1.160km2 y una altura que oscila entre los 500 y 600 m.
Desde el cretáceo, esta fosa se ha venido llenando con sedimento de montañas vecinas en especial del sector andino que ha dado lugar a gruesas capas de rocas sedimentadas desde muy viejas a muy recientes. Se cree que esta región fue antiguamente una terraza de río turbio, que forman un amplio valle al sur de la depresión. Sin embargo en la actualidad forma una gran meseta rodeada de ríos sobre la que se alza la ciudad de Barquisimeto, una de las más importantes del país.